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Lance Armstrong, una historia de fraude ¿y nuestros hijos, qué decirles?

Autor | Redaccion 23 Enero, 2013 Vistas: 574

¿qué decirle a nuestros hijos? Qué decirles cuando en un mundo cada día más competido, cada día más material los héroes que daban fuerza a los valores del trabajo, la honestidad y la solidaridad parece no serlo.

La carrera del ciclista Lance Armstrong era la de un super héroe. Después de una meteórica carrera en el mundo del deporte que inicia con su participación en las competencias de triatlón a los 16 años, Armstrong se adentra en el mundo del ciclismo. En 1992 participa con el equipo nacional de los Estados Unidos en los juegos olímpico de Barcelona 1992 y en 1995 es considerado el mejor ciclista del mundo. 

Sin embargo, Armstrong enfrentó la batalla más dura en 1996, cuando se le diagnostica cáncer testicular con metástasis en los pulmones y el cerebro. Su vida toma una pausa, sin embargo, en 1997 regresa al ciclismo con innumerables victorias. La recuperación del atleta había sido sorprendente. 

El año en que su hijo Luke nace,1999, gana su primer Tour de France, la más icónica de las competencias de ciclismo en el mundo con más de 100 años de antigüedad. El Tour de France ha sido celebrado anualmente desde 1903, sólo fue interrumpida durante la Primera y Segunda guerras mundiales. 

Armstrong vuelve a ganar el Tour de France en 2000, 2001 (año en que nacen sus hijas Isabelle y Grace), 2002, 2003 (año en que se divorcia de su esposa), 2004 y 2005. 

Armstrong no sólo ganó el Tour de France en siete ocasiones o una batalla contra el cáncer, además, en 1997 inició la Fundación Lance Armstrong que provee de  información a víctimas sobrevivientes del cáncer. De hecho, en el año 2004, cuando por primera vez se le acusa de utilizar drogas para mejorar su desempeño atlético, inicia una de las campañas más agresivas a favor de su fundación con la venta de brazaletes amarillo con la leyenda “livestrong”. En 2011 Armstrong se retiró del ciclismo profesional. 

¿Qué sucedió? Después de múltiples acusaciones de doping o dopaje siempre negadas por Armstrong el 13 de junio de 2012 fue acusado de dopaje sistemático por la Agencia Antidopaje de Estados Unidos (USADA), y el 23 de agosto de 2012 la USADA decidió finalmente retirarle sus siete títulos del Tour de France, además  de, además de suspenderlo de por vida y en octubre de 2012 la Unión Ciclista Internacional ratificó la decisión de la USADA. Muchos pensaron que Armstrong era víctima del abuso de las autoridades del deporte en los Estados Unidos y Europa. 

Sin embargo, hace apenas unos días, en entrevista con la presentadora de televisión Oprah Winfrey, Lance Armstrong acepto todas las acusaciones. 

 “¿Alguna vez tomaste sustancias dopantes prohibidas?” “Sí”.

“¿Te hiciste transfusiones de sangre?” “Sí”

“¿Alguna vez consumiste EPO?” “Sí”

“¿Es humano ganar el Tour de Francia sin doparse, en siete ocasiones seguidas?” “En mi opinión, no”

“¿Temió que le pillaran?” “El consumo ilícito se puede programar”

“¿Atacas a aquellos que dicen algo que no te gusta?” “Toda mi vida. (…) Crecí sintiéndome amenazado y siempre he peleado (…) Me dopé por mi instinto insaciable de ganar, de ganar a todo. Esa arrogancia, esa actitud, al final no la puedes negar ni esconder”

“¿Pensaste que hacías algo malo?” “No. Da miedo.”

Armstrong justificó también su dopaje como “parte de las reglas del juego”, habló de pertenecer a “una generación de ciclistas” sin dar más detalles y aclaró, eso sí, que su confesión le hace una persona “más feliz”.

Así termina, la cerrera de un héroe o un modelo a seguir para muchos niños, jóvenes y viejos no sólo en los Estados Unidos sino alrededor del mundo.

Pero ¿qué decirle a nuestros hijos?  Qué decirles cuando en un mundo cada día más competido, cada día más material los héroes que daban fuerza a los valores del trabajo, honestidad y solidaridad parece no serlo. 

El primer dilema sobre la ética esta en manos del propio Lance Armstrong, su familia, sus hijos y la noción de que papá no ha sido congruente, de que ha sido un tramposos y un mentiroso estará presente y depende de muchas cosas matizar esta visión que de él tenga su familia. 

A nosotros, cómo padres, cuando nuestros hijos pregunte sobre el caso Armstrong, tal vez nos toque  decir que también nosotros estamos desilusionados, que nos engañaron, que nos mintieron y que eso no es correcto. Hacerles ver a nuestros hijos, de cualquier edad, que la ética esta presente en todo lo que hagamos y con ello la congruencia. Competir sí, pero respetando las reglas y la ética, independientemente de lo que los otros hagan. Escudarse en la actitud de los demás o de un sistema corrupto para hacer trampa no nos hace menos mentirosos o menos corruptos.

Es también momento para hablar con nuestros adolescentes sobre el uso de las drogas, en particular los esteroides, en el mundo del deporte competitivo con efectos muy nocivo sobre nuestro cuerpo.

El caso de Lance Armstrong es tal vez un buen momento para reforzar los valores sobre la honestidad, la verdad, la solidaridad y el cuidado de nuestro cuerpo con nuestros hijos.

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