Carboxiterapia: qué es, cómo funciona y cuándo se recomienda

Carboxiterapia: un tratamiento “antiguo” que, a pesar de la edad, combate los signos del tiempo y las imperfecciones cutáneas más odiadas. Nació en los años 30, en Francia, para combatir los trastornos vasculares, y aún no se ha retirado, ¡al contrario! En los últimos años el éxito de la carboxiterapia ha aumentado, la técnica se ha mejorado volviéndose más eficaz, más segura y menos molesta. Antes de que se llamara carboxiterapia, este tratamiento se llamaba “terapia de dióxido de carbono”. También esto puede parecer extraño: el dióxido de carbono, el CO2, responsable de la contaminación ambiental y el mismo gas utilizado para añadir bebidas gaseosas. ¿Pero cómo funciona? ¿Cuáles son los riesgos? En vista de la remise en forme vemos los pros y los contras de este tratamiento probado.

Carboxiterapia: ¿qué es?

La carboxiterapia es un tratamiento médico que consiste en inyectar dióxido de carbono en forma gaseosa en la dermis o el tejido subcutáneo con fines terapéuticos.

Historia de la carboxiterapia

El uso del dióxido de carbono en el campo de la medicina para el tratamiento de diversos tipos de patologías nació en 1932, en el balneario francés de Royat, Clermont-Ferrand. En aquel entonces se denominaba “terapia de dióxido de carbono por vía transcutánea o subcutánea”. En aquella época los pacientes con trastornos vasculares eran tratados con baños y duchas durante los cuales el dióxido de carbono era absorbido por la piel, y con infiltraciones subcutáneas de dióxido de carbono. La excelente recuperación funcional que se observó en los pacientes tratados de esta manera llevó al Ministerio de Salud francés a considerar esta terapia como efectiva y segura, pero en ese momento todavía no se hablaba de la carboxiterapia. El término fue acuñado por Luigi Parassoni, quien lo utilizó por primera vez en 1995 durante el 16º Congreso Nacional de Medicina Estética de la Sociedad Italiana de Medicina Estética.

Cómo funciona

El dióxido de carbono inyectado a nivel dérmico o subcutáneo realiza diversas acciones sobre diferentes sistemas: sobre el sistema vascular, sobre el tejido adiposo y sobre la piel.

  • A nivel vascular, el dióxido de carbono causa la dilatación de las arteriolas y los metarteriolos (los vasos que conectan las arteriolas con los capilares). Esto genera un aumento del flujo sanguíneo en la microcirculación capilar.
  • En lo que respecta al tejido adiposo, este gas tiene un efecto lipolítico (un proceso metabólico que implica la descomposición de los triglicéridos permitiendo la liberación de ácidos grasos libres y glicerol). El efecto es tanto directo, gracias a la acción mecánica del flujo de gas que afecta a las acumulaciones adiposas, como indirecto: el dióxido de carbono aumenta la disponibilidad de oxígeno en los tejidos reactivando el metabolismo celular.
  • Desde el punto de vista de la piel, el dióxido de carbono mejora la microcirculación y estimula la actividad de los fibroblastos, responsables de la producción de elastina, colágeno y ácido hialurónico. El efecto antienvejecimiento viene dado precisamente por la producción de elastina y colágeno que se produce gracias a la estimulación del tejido conectivo.

La carboxiterapia también tiene un efecto purificador, ya que favorece el drenaje del exceso de líquidos y la eliminación de toxinas.

Beneficios de la Carboxiterapia

Esta técnica ha sido estudiada y profundizada a lo largo del tiempo, siendo cada vez más precisa y efectiva. La carboxiterapia se practica actualmente con éxito en los Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, varios países de América del Sur y Europa. Hoy en día esta técnica se utiliza en muchas áreas de la medicina: en la dermatología, la medicina estética y la medicina vascular. En particular, la carboxiterapia se revela extremadamente útil para todas aquellas patologías crónicas que se caracterizan por una microcirculación sufriente o que se benefician de una mejor oxigenación de los tejidos. Por sus mecanismos de acción, la carboxiterapia es por lo tanto eficaz en el tratamiento de trastornos de

  • la microcirculación, incluyendo el fenómeno de Raynaud.
  • Insuficiencia venosa (una condición caracterizada por el insuficiente retorno venoso al corazón).
  • Úlceras venosas y arteriales.
  • La celulitis y la adiposidad también se localizan en el vientre, los glúteos, las piernas y los brazos.
  • Envejecimiento de la piel: se puede tratar la cara, el cuello, el escote, las manos, los párpados inferiores y las ojeras.
  • Estrías.
  • Tratamientos genitales femeninos antienvejecimiento.

¿Cómo se realiza el tratamiento?

El CO2 estéril es suministrado por un dispositivo específico, el Dispositivo Médico para Carboxiterapia CE-0051 clase IIb. Está equipado con un tanque (que contiene dióxido de carbono estéril) y un caudalímetro que regula la temperatura y el flujo. La administración en el tejido subcutáneo se realiza mediante agujas extremadamente finas, naturalmente desechables, conectadas a la máquina mediante tubos estériles, también estériles. El médico establece tanto la velocidad de salida del gas como la cantidad de gas a inyectar, siguiendo protocolos terapéuticos específicos para cada paciente y personalizando el tratamiento según el problema y la sensibilidad del paciente.

Las preguntas más comunes sobre el tratamiento

Una vez explicado el método, es normal que surjan preguntas sobre un tratamiento que a primera vista puede parecer muy invasivo. Aquí hay algunas respuestas útiles.

  • ¿Es la carboxiterapia un tratamiento doloroso? El tratamiento no es completamente indoloro. La infiltración de CO2 en el tejido da lugar a un enfisema subcutáneo temporal que desconecta los tejidos causando una ligera molestia y a veces dolor, que varía de un paciente a otro. Las molestias son mayores cuando el tejido a tratar es compacto, como en el caso de la celulitis con abundante componente fibroesclerótico.
  • ¿Podemos ir a trabajar después de la sesión? Después del tratamiento puede volver a sus actividades inmediatamente. Ni siquiera es necesario respetar un calendario estacional: la carboxiterapia también puede realizarse durante el verano. También se puede asociar a otros tratamientos de belleza como la mesoterapia, los rellenos, el láser y la toxina botulínica.
  • ¿Es el dióxido de carbono dañino para el cuerpo? El uso de CO2 no es arriesgado. Esto, de hecho, es producido fisiológicamente por las células de nuestro cuerpo. Después de ser inyectado, se absorbe en pocos minutos a través de la sangre y es eliminado por el sistema respiratorio.
  • ¿Cuántas sesiones son necesarias para obtener resultados apreciables? Una sesión de carboxiterapia dura de 20 a 40 minutos y varía según la perturbación y el tamaño de la zona a tratar. Un ciclo terapéutico implica un promedio de unas 10 sesiones semanales, pero en algunos casos hasta 20 sesiones, cuando se trata de adiposidad localizada o celulitis fibrótica. El número de sesiones depende del trastorno a tratar, su gravedad y la respuesta del paciente al tratamiento. Los primeros resultados son apreciables después de la cuarta o quinta sesión.
  • ¿Cuánto cuesta una sesión? El coste de una sesión es de entre 80 y 150 euros.

Efectos secundarios

La carboxiterapia es una técnica absolutamente segura y de ninguna manera puede dar el logotipo a los fenómenos embólicos. Los efectos secundarios que pueden ocurrir son leves y entre ellos se encuentran:

  • dolor durante el tratamiento y molestias al inyectar el dióxido de carbono.
  • Posible dolor de piel en los lugares de inyección.
  • Pequeños hematomas en los lugares de inyección.
  • Sensación de “crepitación subcutánea”, debido al desprendimiento de la piel y al llenado con aire y dióxido de carbono.

Estos efectos secundarios son mínimos y absolutamente transitorios. Por supuesto, es esencial contar con médicos especializados que utilicen maquinaria autorizada por el Ministerio de Salud, inyectando gas médico con agujas desechables y estériles.

Contraindicaciones de la carboxiterapia

Como en cualquier tratamiento de medicina estética, antes de someterse a las sesiones de carboxiterapia es importante realizar un examen médico para descartar la presencia de cualquier problema que pueda representar un obstáculo para el curso de la terapia. De hecho, esto está contraindicado en los casos de:

  • respiratoria, renal, hepática o cardíaca;
  • Hipertensión arterial grave;
  • antecedentes familiares para trombosis, la tromboflebitis y la flebotrombosis;
  • arritmias cardíacas;
  • el embarazo y la lactancia.

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