Pruebas, exámenes y análisis antes y durante el embarazo

Introducción

La búsqueda de un embarazo es uno de los momentos más emocionantes en la vida de una pareja, especialmente cuando se acercan por primera vez a la búsqueda de una nueva vida; aunque el progreso médico de los últimos siglos ha sido enorme, todavía hay, por desgracia, algunos peligros que pueden poner en peligro la vida futura. Conocer de antemano los exámenes disponibles, los que se requerirán y su significado le permitirá reducir significativamente los riesgos, viviendo 9 meses tan intensos como excitantes sin tomar riesgos evitables.

Para conseguir este objetivo es imprescindible estar acompañada por un ginecólogo (el Sistema Nacional de Salud proporciona acceso a los servicios esenciales de forma totalmente gratuita), que le ofrecerá toda la ayuda necesaria tanto si el embarazo se desarrolla correctamente como si surgen problemas.

La primera visita debe hacerse cuando decida con su pareja buscar un embarazo, no después de que se haya logrado.

El médico comprobará que el cuerpo de la futura madre está en las mejores condiciones para prepararse para el embarazo y le dará consejos valiosos sobre cómo intentar quedar embarazada cuando sea necesario. Esta reunión es el momento ideal para resolver cualquier duda, así que no tenga miedo de hacer al especialista todas las preguntas que desee.

El ginecólogo (o el médico tratante) le prescribirá entonces las pruebas útiles para asegurar un embarazo tranquilo (pruebas de preconcepción) y cualquier medicamento o suplemento que pueda ser útil en su caso específico para disminuir la probabilidad de complicaciones, malformaciones o nacimiento prematuro. Conocer de antemano la presencia de cualquier enfermedad en curso (SIDA, sífilis, …) permitirá al ginecólogo recomendar la terapia más adecuada para disminuir el riesgo de problemas, mientras que en el caso de otras infecciones (como la rubéola o la toxoplasmosis) será posible adoptar un estilo de vida que disminuirá la probabilidad de exposición a los microorganismos responsables.

Una vez que se haya establecido que se ha quedado embarazada mediante una prueba de embarazo, es aconsejable programar la siguiente visita, que permitirá al médico comprobar que la fecundación ha sido exitosa y que la nueva vida está creciendo en las mejores condiciones; en ausencia de complicaciones, las visitas se programarán generalmente con una periodicidad mensual o un poco más larga, mientras que se le puede pedir que intensifique los controles hacia el final del embarazo o en caso de factores de riesgo (edad, hipertensión, diabetes, …).

En los siguientes párrafos se enumeran los exámenes y hábitos más importantes que se deben realizar para minimizar el riesgo de desarrollar complicaciones.

Medicamentos y suplementos durante el embarazo

Ácido fólico

Cuando decidas buscar un embarazo (idealmente al menos un mes antes) es muy importante iniciar la ingesta diaria de ácido fólico, una sustancia que nuestro cuerpo no es capaz de producir y que es útil para disminuir la probabilidad de desarrollar problemas graves como ciertos defectos del sistema nervioso.

Se ha demostrado que la ingesta diaria de por lo menos 400 mcg (equivalente a 0,4 mg) de ácido fólico reduce la probabilidad de desarrollar anomalías del sistema nervioso embrionario hasta en un 70%.

La cantidad de ácido fólico sugerida puede ser incrementada a criterio del ginecólogo, más aún en casos de familiaridad con defectos congénitos expuestos (generalmente hasta 14 mg por día); la ingesta no está vinculada al riesgo de efectos secundarios notables, excepto en casos de deficiencias graves de vitamina B12.

Exámenes y pruebas durante el embarazo

Peso corporal

Un correcto aumento de peso al final del embarazo corresponde a unos 9-12 Kg., pero las indicaciones del ginecólogo pueden diferir en función de las características físicas de la nueva madre y sobre todo en función de su estado de salud general y de los factores de riesgo presentes (sobrepeso, diabetes, …).

A título indicativo, para una madre con un peso corporal ideal al inicio del embarazo, y entre 45 y 60 Kg, podemos elaborar la siguiente tabla durante las semanas:

Semana Mínimo (kg) Medio (Kg) Máximo (Kg)
14 1,1 1,5 1,9
15 1,6 2 2,4
16 1,9 2,3 2,8
17 2,2 2,8 3,4
18 2,5 3,2 3,9
19 3 3,7 4,5
20 3,5 4,2 5
21 3,9 4,7 5,6
22 4,2 5,2 6,2
23 4,6 5,7 6,9
24 4,9 6,1 7,4
25 5,3 6,6 8
26 5,6 7 8,5
27 6 7,5 9
28 6,3 7,9 9,5
29 6,7 8,3 9,9
30 7 8,7 10,4
31 7,3 9 10,8
32 7,5 9,4 11,3
33 7,8 9,7 11,7
34 8,1 10,1 12,1
35 8,4 10,5 12,6
36 8,6 10,8 13
37 9 11,2 13,5
38 9,3 11,6 14
39 9,4 11,7 14,1
40 9,5 11,8 14,2

Tabla de aumento de peso en el embarazo

La presión sanguínea

Un aumento de la presión sanguínea durante el embarazo puede ser muy peligroso y ser síntoma del desarrollo de la gestosis, un síndrome peligroso tanto para la madre como para el feto.

Glucosa en la sangre

Se le pedirá una o más veces que compruebe la cantidad de azúcar en su sangre mediante un análisis de sangre; de hecho, en algunas mujeres se detecta una condición llamada diabetes gestacional, en la que se observa un nivel de azúcar en sangre demasiado alto.

Si no se trata, puede causar problemas tanto para la madre (infecciones, náuseas y vómitos, alteraciones visuales, …) como para el feto, que puede requerir una cesárea por un aumento excesivo de peso y tamaño, así como un mayor riesgo de complicaciones posparto.

Citomegalovirus

El citomegalovirus es un virus responsable de una infección muy común, generalmente sin síntomas aparentes, pero si se desarrolla durante el embarazo puede causar problemas como bajo peso al nacer, ictericia, agrandamiento del hígado, … Entre los bebés gravemente afectados, alrededor del 30% muere.

Debido a estos peligros, se le prescribirá un examen para detectar posibles infecciones.

Toxoplasmosis

La toxoplasmosis es otra infección muy común, pero en el embarazo puede tener resultados particularmente graves; si se detecta a través de pruebas de sangre que usted no está inmunizada contra este protozoario, se le darán algunos consejos para reducir el riesgo de contraer la enfermedad durante el embarazo, como evitar comer carne cruda, verduras crudas no lavadas a fondo, …

Rubéola

La rubéola desarrollada durante el embarazo impide el desarrollo adecuado del feto, aunque el peligro disminuye gradualmente con el paso de las semanas.

Sífilis

La sífilis, si no se trata, puede transmitirse al feto con graves consecuencias para el recién nacido, lo que en algunos casos puede llevar a un aborto espontáneo.

VIH

El virus del VIH, responsable del desarrollo del SIDA, puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo, el parto y la lactancia.

Otras indicaciones

Enfermedades crónicas

En el caso de futuras madres afectadas por una patología crónica (epilepsia, diabetes, hipertensión arterial, trastornos de la tiroides, …) puede ser necesaria una atención extra; se recomienda en estos casos hacer un balance con el ginecólogo ANTES de buscar el embarazo, para evaluar con él el enfoque más seguro en cuanto a la condición y los medicamentos necesarios.

Para casi todas las mujeres no hay contraindicaciones específicas, pero algunas pacientes pueden necesitar un tratamiento específico, preferentemente proporcionado por centros especializados, para minimizar los riesgos para ellas mismas y para el niño.

Dieta y nutrición

La nutrición durante el embarazo es la única fuente de nutrientes para la vida que se está desarrollando:

  • bebe mucha agua,
  • aumentar el consumo de frutas, verduras y fibra,
  • disminuir el consumo de dulces, azúcares, frituras y grasas,

son todos hábitos que pueden reducir significativamente el riesgo de desarrollar complicaciones y así permitir un desarrollo óptimo.

Ejercicio

La actividad física constante permite que el cuerpo se mantenga saludable y asegure el desarrollo óptimo del feto, también reduce el riesgo de complicaciones durante el parto y permite una rápida recuperación después del nacimiento.

Las mejores actividades son la natación, el ciclismo y la caminata, pero siempre considere con su ginecólogo qué hacer y con qué cuidado.

Eliminar los malos hábitos

Evitar el alcohol y el tabaco durante el embarazo reduce drásticamente la probabilidad de que se desarrollen problemas fetales graves, lo que puede conducir a complicaciones potencialmente muy graves.

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